miércoles, 22 de enero de 2014

JUAN GELMAN "HOY" Y SIEMPRE





III

Dios se fue al vacío que dejó su muerte. La sombra traga los regresos y los favores del amor en cualquier calle se abandonan. La vida se pareció a la vida alguna vez / ya la mentira ni siquiera vuela. Hay que barrer el mundo en sucio estado / otra vez ponen huevos de serpiente / viejos.




XXI

La crisis de la edad de hierro no tiene traducción. Las escrituras del cerebro siguen con su chaleco diagramático / abarcan inviernos de la niñez / despojos que no renuncian a sí mismos / el árbol que se inclina cuando pasan. El mundo tiene mal aliento y mancha la unidad profunda de lo doble. En el buche secreto de un jilguero vive lo que vendrá.


                                                                                                   A Pepe Nun

XXIX

Pensaste que un halcón no es permisible en la mejilla amada ni valen copas rotas. En los pedazos de la suerte navegan rostros que diste sin más querer que querer. Ya buscarán con párpados cerrados algún delfín en tu bahía.

                                                                                                    A Jorge Boccanera


XLIII


En el consuelo hay soles falsos / el encandilamiento dura poco, la memoria pone a la herida en su lugar. La pérdida no busca admiración / se fabricó un universo de astros sin luz / cualquier roce lo enciende. No dan sombra, dan caminos / lo que fue a lo que falta ser. El gemido sin música en la esquina donde la despasión permite el mundo.


A Rúben Bonifaz Nuño





LXIX


El olvido encalla en movimientos del deseo/ la madrugada que tembló en un combate/la media luna cortada de la noche vol-vida a su prolongación. ¿Qué llena los sumarios del espanto? Bestias que ofrecen su energía recorren campos idos y se oye cómo cae otro harapo del mundo. La deuda con lo que no fuimos nunca se pagará, anda por áhi con su espejo de miedos sellados . El espacio se llena con la desobediencia de un gorrión.



CXI

Una rosa sostiene al mundo / amante sublevada. No entra en fortalezas teológicas, no recompone detalles del espanto. Se desapega de la repetición, prefiere lo que arde en un silencio asediado. Con cada pétalo paga miserias tristes / los pájaros sin rama / la sumisión del miedo. Crea actos que el tiempo no se puede comer. Es la nación de sueños que sueñan todavía/ sola ahí/ sin falso corazón.



CXXII


Habrán los pájaros haber qué tienen, derriben las columnas de la polis, las cloacas del mísero impaciente, quién sabe dónde crecen los venenos propios. Las preguntas de sí perdieron la candidez de viejas luchas, quieren saber por qué el mundo corpóreo y el otro se juntan a contemplar el todo del ninguno. La palma intacta sigue abierta a procesiones de adelante patrás, cuando lo yo del ser quiso ser en invenciones de la vida.



CXXXII

La ciencia médica no explica por qué la mirada de una mujer salpica de rojo lo que mira. ¿Qué nombre tiene eso? El día que pasó acuesta a la locura en separaciones de la lengua y matrimonios del bienmal que nunca se divorcian. ¿Te derrotaron ?, bien. ¿Ganaste? , bien. En tu raíz viven la prehistoria del amor parcial, el diamante que apágase, imposibilidades de firmar el certificado de muerte de noches poseídas. La reflexión de sí es un compañero triste. Cielos tiran de aquí para allá harapos de las improporciones y el deseo de una cosa/ aunque viva en un pantano y sepa que va a morir.



Juan Gelman
Hoy
Seix Barral 2013

¿Qué hace a un poeta inolvidable se preguntaba Raquel Garzon en el Homenaje, (número Especial de Revista Ñ ) donde poetas, escritores, estudiosos hablaron desde su respectivas miradas y cercanías, de ese poeta mayor de la lengua castellana que es Juan Gelman. 
Hugo Mujica, dijo, alguna vez, que la ética del artista era vivir a la altura de su obra y en esas cimas Juan Gelman se movió siempre.  Esa “muestra acabada de pulidas joyas diminutas” de la que habla Jorge Boccanera, siempre han estado engarzadas, no ya al fiel latido de su vida, sino al sentido más profundo de lo humano, “donde la poesía imagina, reflexiona, resiste, anhela y agita su ramo de interrogantes porque tiene la música de las preguntas”.