viernes, 28 de diciembre de 2012

TABLA RASA


II

Como una trama que se teje y desteje,
entre agujas, es el poema. Allí crece
y se aburre y en un punto decae.
Entonces vuelta, hilo con hilo, nudo,
choque de agujas para mangas desiguales,
largos desparejos.

El poema no quiere ajustarse al cuerpo,
repetirlo, calcar; el poema quiere
coser y entrelazar insomne, disonante,
el mundo. Y yo.



III

En su preciso momento el recuerdo decae;
muere el recuerdo más pleno y declina
el hábito, la comodidad de nombrar,
si se puede, algo.
Con los brazos bajos y los ojos sordos
un pez inaugura en el agua del pensamiento
una memoria aturdida, un recuerdo falso
que se escribe.




En la ventana

Los patos, al amanecer, se van. En vuelo
despiden el agua, la escarcha, el musgo.
Los patos son como peces tranquilos
que no creen en el anzuelo; son patos,
solos, y sólo saben de la escopeta que mira;

por eso vuelan hacia ninguna parte, por eso
golpean, como a una puerta, el aire.



Tabla rasa
Jorge García Sabal
Ediciones del Dock, 1991.
Premio de poesía 120 aniversario La Nación 1990.





Jorge García Sabal (1948 - 1996) Poeta argentino. Publicó: El Fuego de las aguas, 1979 (Premio Fondo Nacional de las Artes, 1978); Figura de baile, 1981; Mitad de la vida, 1983 (Primer premio Certamen de Poesía “Miguel Hernández”,1982); Lugares propios, 1987; Tabla Rasa, 1991 (Premio “La Nación”, 1990); Satura. 1994; Antología Poética, 1996.

"La palabra de Jorge García Sabal participa con valiosos rasgos personales del supremo trabajo de la poesía para obtener un orden feliz de la apariencia, es decir, de la opacidad del mundo..."
"...Esta respiración tenue del verso, sin embargo, es capaz no sólo de vehiculizar los diversos gestos de un pensar apasionado sino también de revelar lo terrible. El mundo es descubierto en sus realidades esenciales, en sus sustancia drámatica. He aquí, pues, una hazaña artística que consiste en crear imágenes sin explicar la idea específica, nombrando, envolviendo y a la vez develando las cosas sin comentarlas".
Joaquín O. Giannuzzi

Tomado del prólogo de Tabla Rasa
Ilustración: Leopoldo Novoa